Antes del sitio
tus pedidos llegan por WhatsApp, tu inventario vive en Excel, o todavía no tienes un sitio que diga quién eres.
- El copiar-pegar de cada tarde, resuelto sin que toques nada.
- Tu punto de venta le habla al inventario sin que nadie teclee dos veces.
- Pedidos por WhatsApp que caen a un solo lugar, ordenados, con hora y cliente.
- Cobranzas que dejan de vivir en la cabeza del dueño.
